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Leche ATO Natura


Hace ya un tiempo que estoy participando en un nuevo proyecto de trnd, esta vez probando leche ATO natura. Aquí en Cataluña es una leche muy típica, como la COVAP en Andalucía, por ejemplo. Supongo que el hecho de que sea una leche típica de la región ya te transmite la sensación de más calidad: las vacas son de pastos cercanos, la leche da menos vueltas después, y además consumes productos de tu tierra, ayudas a ganaderos y empresas de tu comunidad. Además ATO es una empresa de esas de las de toda la vida, que de una forma u otra siempre ha estado en tu vida.
Pero bueno, a lo que interesa: la leche.



Yo soy bastante quisquillosa con el sabor de la leche, y no cambio bastante de marca. Antes del proyecto de trnd tomaba Puleva Calcio. Si, digo antes porque después de probar ATO natura en casa nos hemos cambiado. Mi novio ya hacía tiempo que se había cambiado, pero yo era más reticente. Al tener que probarla por “obligación” fue cuando me di cuenta de que había sido tonta, ¡esta leche está realmente buena!. Además, el bolsillo lo nota, ya que Puleva Calcio me costaba 1,35€ el tetrabrick y los de ATO natura cuestan sólo 0,84€. Realmente cuando tienes que comprar unos cuantos se notan. Además, tiene bastante menos calorías, lo cual es de agradecer. A mí me prohibieron hace algunos meses el consumo excesivo de leche, y gracias a lo poco calórica que esta leche puedo consumirla sin remordimientos. Y el sabor... pues que decir. El sabor de la leche de siempre, incluso en la leche desnatada, lo cual es muy raro hoy en día, que casi todas las leches están aguadas y no saben a casi nada.

En definitiva, ¿recomiendo esta leche? ¡Definitivamente si! Yo ya me he cambiado, y espero que si tenéis la oportunidad de probarla lo hagáis.

Por cierto, como es difícil describiros sabores y demás, voy a aprovechar para poner algunas recetillas que incluyen leche en sus ingredientes (y mantequilla, que también uso la de la marca ATO). Aquí podéis ver la de las croquetas de pollo a l’ast, y aquí la de cupcakes.

¡Hasta pronto! (bueno, ya sabéis que en mi caso es un decir…)

Cupcakes

Personalmente soy una adicta a los cupcakes. No sólo están buenos, si no que son bonitos! Y si a eso le unes el hecho de que me encanta cocinar, pues ya me tenéis con las manos en la masa :P

Ingredientes para 24 cupcakes

Base de bizcocho
Ingredientes:
225 gr. de harina con levadura incorporada
190 gr. de harina de repostería
225 gr. de mantequilla pomada (esto quiere decir a temperatura ambiente) o de aceite girasol.
440 gr. de azúcar
4 huevos
250 ml. de leche
Esencia de vainilla

Preparación
Poner en un bol la mantequilla y batir hasta que adquiera una textura esponjosa. Si usas aceite simplemente echarla y ya está. Añadir el azúcar gradualmente y batirla. En otro bol, tamizar los dos tipos de harina.
Añadir los huevos a la masa de mantequilla uno a uno e ir batiendo. Añadir la harina y el azúcar en tres veces, alternándolos con la leche y la vainilla. Añadir cada parte una vez que la otra esté bien integrada, aunque sin excedernos en batirlo demasiado.
Una vez hecha la masa, ponerla en las cápsulas, hasta llenar 2/3 partes del molde. Si usas cápsulas de papel acuérdate de ponerlas en moldes metálicos o de silicona para que no se te desparramen por el horno. Meterlo en el horno (calor sólo abajo) a 180º y hornear entre 20-25 minutos, o hasta que pinchemos y veamos que el palillo sale limpio.
Enfriar y decorar con la crema.



Cobertura
Hay dos opciones, una más facililla y otra más elaborada. La fácil es a base de mantequilla y azúcar y la más compleja consiste en hacer un merengue y luego añadirle la mantequilla. Aunque dé un poco más de trabajo a mí me gusta más la segunda, ya que no queda tan empalagosa.


Buttercream sencilla

Ingredientes
225 gr. de mantequilla (a temperatura ambiente)
900 gr. de azúcar glass
125 ml. de leche
Esencia de vainilla

Preparación
Ponemos la mantequilla en pomada en un bol y lo batimos hasta que quede cremoso. A continuación añadimos la mitad del azúcar, la leche y la vainilla y luego el resto del azúcar. Batimos hasta que no se note mucho el azúcar y ¡listo!
La buttercream hay que usarla a temperatura ambiente, no debemos meterla en la nevera porque se endurecería y sería muy difícil untarla o ponerla en una manga pastelera.


Swiss meringue butter cream (o crema 1, 2, 3)

Ingredientes
100 gr de clara de huevo pasteurizadas
200 gr de azúcar fino
300 gr de mantequilla en trozos a temperatura ambiente.
Esencia de vainilla


Preparación
Mezclamos las claras con el azúcar en un bol y lo ponemos en una olla al baño maría. Montar las claras y batir hasta que el azúcar se halla disuelto (al tocar la crema no se debe notar el azúcar granulado).


Vertemos esta mezcla en un cuenco frío. Dejamos unos minutos para que se enfríe un poco y montamos las claras (se tarda un poco, aviso).


Cuando la crema esté fría, echamos la mantequilla poco a poco. En algún momento, mientras se bate la crema, parecerá que se corta, pero al seguir batiendo se arreglará. Añadir la esencia de vainilla y batir bien hasta que quede una crema suave.

Esta crema se puede mezclar con nutella, chocolate, mermelada, dulce de leche, coco… ¡lo que se os ocurra!

Acordaros de poner la crema una vez la base de bizcocho ya esté frío, si no se derretirá. Y un consejo. Si veis que os ha salido mucha crema o muchos bizcochitos no os preocupéis, no hace falta que os comáis veinte pastelitos hasta morir de azúcar. Yo congelo los bizcochos ¡y luego están igual de buenos! Y si guardáis bien la crema en un tupper podréis ir usándola sin problemas a vuestro ritmo igual que una mantequilla.



Por cierto, una vez más, toda la leche y la mantequilla de ATO (que no hago publicidad, es por lo del post de la leche y eso...).

Croquetas de pollo a l'ast

Muchos domingos, cuando no tenemos ganas de cocinar, cogemos un pollo a l’ast, lo que nos salva la comida dominical. Estas croquetas son perfectas para aprovechar el pollo a l’ast que haya sobrado y así no tener que comer la pechuga seca entre semana o tirarla sin más.

Pues allá va.

Ingredientes para hacer unas 20 croquetas (dependiendo de lo grandes que las hagas):

Sobras de  pollo a l’ast (mínimo una pechuga)
Cebolla
Mantequilla
Harina
Leche
Sal y nuez Moscada

Elaboración: 
Cortar el pollo en trocitos muy pequeños o triturarlo. Yo lo trituré para que quedara todo una masa, aunque eso va a gustos (eso sí, con una picadora, nunca con una batidora, ¡si no se os hará puré!). Reservar.
Con la cebolla lo mismo: o bien cortas a trozos pequeños o bien la trituras, depende de si te gusta notarla o no. Una vez troceada sofreírla. Cuando esté hecha, añadir a la sartén el pollo y rehogar un poco. Reservar.
Por otro lado, hacer una bechamel espesa. Por si alguien no lo sabe para hacer la bechamel hay que deshacer en una olla o sartén un poco de mantequilla. Cuando esté derretida freír un par de cucharadas de harina. Cuando se haga una pelota, la harina se vea tostada y antes de que se pegue, ir añadiendo poco a poco la leche. Removemos toda la mezcla constantemente con fuego medio hasta conseguir una pasta con la textura deseada. Luego sazonar con la sal y la nuez moscada al gusto. 
Apagar el fuego y añadir a la olla con la bechamel aún caliente la mezcla de pollo y cebolla. Remover bien y verter en un molde para que se enfríe. Si queréis evitar que se forme una capa dura por encima de la bechamel, hay dos opciones:
Coger un trozo de mantequilla y pasarla por encima de toda la masa.
Coger papel de fil, de ese transparente y tapar la masa arrás, impidiendo que haya aire entre el plástico y la masa. Os dejo una foto para que veáis como:


Luego hay que dejar enfriar la masa, meterla en la nevera y dejar reposar. Siempre es mejor hacerlas de un día para otro. Para hacer la forma de croquetas no hay mucho misterio: Una vez fríala masa con las manos cogemos un poco de pasta y las moldeamos haciendo las croquetas con la forma que nos guste. Después las pasamos por harina, huevo batido y pan rallad (por ese orden). Si se os pega la masa a las manos, lo mejor es mojároslas en agua. Nada de harina ni nada, agua… ¡Comprobado empíricamente! Ahora sólo queda freírlas en una sartén o una olla con abundante aceite de oliva. Recordad que es importante que el aceite esté muy caliente para que os queden crujientes y bonitas.

¡Y listo! A mí me quedaron un poco líquidas y se partían, pero ¡estaban muy ricas! Ya me contaréis que tal las vuestras :)



* La leche y la mantequilla eran de la marca ATO, gracias a este nuevo proyecto!