A la hora de escoger una cafetera puedes optar por comprarte una italiana de toda la vida, una express, una de filtro o una de monodosis. Estas últimas se han puesto muy de moda últimamente y podemos encontrar desde la archiconocida Nespresso hasta la más comercial Dolce Gusto, ambas de Nestlé. Pues bien. Gracias a TRND he tenido la oportunidad de probar la Philips Senseo Brio, que funciona con cápsulas de café Marcilla.
Vayamos por partes. Para empezar el diseño. Aunque siempre encuentro que este tipo de cafeteras son demasiado grandes, la Senseo no ocupa tanto espacio como otras, sobre todo por la forma que tiene. Es bastante bonita. Un aspecto negativo del diseño es que la cubeta de agua se tiene que coger a pulso, es decir, no tiene asa. Yo no había reparado en ello como un contra, ya que realmente no pesa mucho, pero sí que es una de las cosas en las que primero se fijaron otras personas.
Otro aspecto diferente a otras cafeteras es el tema “cápsulas”. Lo de cápsulas lo pongo entre comillas, porque realmente no son exactamente cápsulas, si no que se trata de una especie de discos de filtro con café dentro. Personalmente prefiero este método a las capsulitas, ya que así puedes ver y oler lo que hay dentro.
El sistema es parecido al de una express. Hay dos cazos, uno normal y otro doble, que sirve para hacer dos cafés a la vez, o para cafés como el cappuccino, que llevan incorporada la crema. Los disquito de café son orgánicos, así que los puedes tirar a la basura (otro punto positivo respecto a las cápsulas).
El precio y lo fácil que es encontrar los recambios también es un factor fundamental. Todas las máquinas cuestan más o menos lo mismo. Al final te viene a salir por una media de 100€. Lo importante es el precio de las cápsulas. Siguiendo con las comparaciones las capsulitas de nespresso te cuestan 0,30€. Las de Dolce Gusto más o menos lo mismo, eso sí, para hacer un cappuccino gastas dos capsulas (una de leche y otra de café, así que el precio se dobla). Un café de Philips Senseo te sale por la mitad, unos 15 céntimos.
Un paquete de 16 dosis no llega a 3 euros, el mismo en Dolce Gusto sale por casi 5. Ambas marcas las puedes encontrar en los supermercados, cosa que no pasa con las Nespresso, que tienen sus propios sistemas y canales de distribución.
Una ventaja respecto a otras es que puedes hacer dos cafés a la vez, y que los tienes en unos 20-30 segundos, aunque no puedes regular la cantidad que quieres como en otras.
En cuanto a sabores puedes escoger entre una gran variedad:
Otro aspecto diferente a otras cafeteras es el tema “cápsulas”. Lo de cápsulas lo pongo entre comillas, porque realmente no son exactamente cápsulas, si no que se trata de una especie de discos de filtro con café dentro. Personalmente prefiero este método a las capsulitas, ya que así puedes ver y oler lo que hay dentro.
El sistema es parecido al de una express. Hay dos cazos, uno normal y otro doble, que sirve para hacer dos cafés a la vez, o para cafés como el cappuccino, que llevan incorporada la crema. Los disquito de café son orgánicos, así que los puedes tirar a la basura (otro punto positivo respecto a las cápsulas).
El precio y lo fácil que es encontrar los recambios también es un factor fundamental. Todas las máquinas cuestan más o menos lo mismo. Al final te viene a salir por una media de 100€. Lo importante es el precio de las cápsulas. Siguiendo con las comparaciones las capsulitas de nespresso te cuestan 0,30€. Las de Dolce Gusto más o menos lo mismo, eso sí, para hacer un cappuccino gastas dos capsulas (una de leche y otra de café, así que el precio se dobla). Un café de Philips Senseo te sale por la mitad, unos 15 céntimos.
Un paquete de 16 dosis no llega a 3 euros, el mismo en Dolce Gusto sale por casi 5. Ambas marcas las puedes encontrar en los supermercados, cosa que no pasa con las Nespresso, que tienen sus propios sistemas y canales de distribución.
Una ventaja respecto a otras es que puedes hacer dos cafés a la vez, y que los tienes en unos 20-30 segundos, aunque no puedes regular la cantidad que quieres como en otras.
En cuanto a sabores puedes escoger entre una gran variedad:
- Básicas: Mezcla, Natural, Descafeinado, Café desayuno.
- Orígenes: Colombia, Kenya, Brasil.
- Placer: Irlandés, Vienés y Cappuccino.
A mí me han gustado el Brasil y el Kenya. De los especiales me quedo con el Vienés y con el Irlandés, sobre todo por su originalidad.
Soy bastante cafetera y los encontraba flojitos, pero realmente estaban buenos. Es lo que tiene el café Marcilla. El problema es que son un vicio y como lo puedes hacer fácilmente puedes tomarte tres cafés seguidos sólo por probar sin enterarte.
En definitiva: ¿Recomiendo este producto? Sí, si tienes pensado comprarte una cafetera de monodosis con buena relación calidad-precio y sólo vas a hacer café. De entre las que hay en el mercado creo que es de las mejores. Eso sí, hay que decir que no tiene variedades de chocolate o té como tiene la Dolce Gusto, así que si quieres algo así, esta no es tu máquina.